
(Nothofagus dombeyi)

Descripción: El
coihue, el árbol más frecuente y característico
en nuestro paisaje, vive desde el nivel del mar hasta casi el límite
superior de la vegetación arbórea, prefiriendo suelos
bien drenados. Dentro del bosque, el coihue aparece como una especie
dominante que despliega su copa a mayor altura que las otras especies.
Llega a medir más de 40 metros de altura y sus troncos son proporcionalmente
fuertes. El coihue forma grandes ramas radiadas que disponen el follaje
en los estratos horizontales que son característicos de su hábito.
La hoja es pequeña, de unos 3 cm de largo, de forma lanceolada
y borde aserrado. Ellas brillan al sol por un barniz natural que tienen
en su parte superior. Es un árbol hermoso, de grandes ramas y
aspecto a veces solemne, a veces festivo, de mucho valor ornamental.
Es además un buen cortavientos.
El
coihue es una especie monoica, es decir, que tiene flores de uno y otro
sexo en el mismo pié. Las flores maculinas se reúnen en
inflorescencias sobre un pedúnculo corto. Cada una de estas inflorescencias
tiene diez estambres. Las flores femeninas se reúnen en grupos
de tres y dan origen a cúpulas que contienen tres pequeñas
nueces. Estas semillas, de las cuales puede haber 200 a 500 mil por kilógramo,
según la variedad, son fácilmente dispersadas por el viento.
La propiedad de ser anemócora apoya las características
de pionero del coihue, frecuentemente una de las primeras especies en
colonizar espacios abiertos dejados por derrumbes u otros fenómenos.
El
ciclo reproductivo del coihue es anual: comienza en la primavera con la
floración y termina en el otoño siguiente (abril a mayo)
con la dispersión de las semillas. Estas semillas son de germinación
epígea, es decir, el hipocotilo emerge por sobre el suelo junto
con los cotiledones. Llegado a un cierto nivel, cae la cubierta seminal
y se desarrollan las primeras hojas normales. Es interesante notar que
las pequeñas plantas de coihue pueden crecer sobre troncos caídos
aprovechando pequeñas cantidades de humus. Esta capacidad ayuda
al coihue, que es intolerante a la sombra, a prevalecer sobre la quila
y otras especies que emergen del suelo.
Como
principal especie arbórea de la región, el coihue es una
viga maestra del sistema ecológico, básico para la existencia
de muchas otras especies.
El
quintral del coihue, una lorantácea llamada Desmaria mutabilis
o Phrygilantus mutabilis, de flores tubulares de color rojizo, es muy
apreciado por los picaflores. Las frutas de este quintral son una bayas
de pulpa azucarada apetecidas por diversos pájaros. Si desde el
punto de vista del coihue el quintral es un parásito, desde el
punto de vista de las aves es un regalo muy bienvenido cuando no hay otros
alimentos.
Diversos
insectos liban la resina azucarada exudada por el coihue. El coleóptero
cerambícido Cheloderis childreni, llamado coleóptero de
la luma, una joya de la naturaleza, es en realidad propio de los coihues
y del roble. Un hongo de la familia de las citaráceas, el llaollao
o digüeñe, de forma esférica, color anaranjado y sabor
agradable, crece sobre las ramas de los coihues. Este se consume crudo
y antiguamente se usaba para fabricar chicha.
Usos:
Se usa en obras mayores como puentes, muelles, estanques, silos y otros.
En viviendas se le emplea en pisos, parquets, moldajes para hormigón,
revestimientos. En durmientes, embarcaciones y en fabricación de
chapas y terciados. En carpintería se le usa en muebles, cajones,
envases, juguetes, esquíes, etc.
Calidades:
Tenemos maderas de coihue estacionada.
|